Esta disciplina oriental es perfectamente adaptable también para el dormitorio de los más pequeños del hogar.  Es que con tan sólo respetar algunas pautas, podrás lograr una mejor calidad de vida para los niños.

Según el feng shui, es recomendable escoger muebles de materiales seguros y nobles para la habitación de los pequeños.  De esta forma se deberán evitar pinturas, aglomerados, esmaltes y demás productos sintéticos.  En su lugar debes inclinarte por lo natural.  Maderas macizas con terminaciones naturales son una excelente opción.  Asimismo es aconsejable ventilar la habitación diariamente para evacuar gases o aires nocivos.

Otro factor a tener en cuenta es la iluminación.  Lo ideal es que el cuarto esté mirando al este para aprovechar la salida del sol y la luz natural. Si no tienes la posibilidad de ubicar la habitación en esta posición,  es buena idea utilizar un objeto en amarillo que esté orientado hacia este punto cardinal que dotará de buena energía y luminosidad a tu pequeño.

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